Existe un momento en el que necesitamos bajar el ritmo. Puede ser que nuestro cuerpo ya nos esté avisando (ansiedad, cansancio, poca energía vital…).

Nos hemos acostumbrado a seguir la rueda de una vida automática y cuando estamos inmersos en ella, ni podemos pensar en salir para buscar otro estilo de vida que nos llene más. Hemos perdido la conciencia, la conexión con uno mismo y los pilares vitales que hacen que plantemos semillas de cambio a diario, que nos fijemos en los pequeños detalles y momentos, que sonriamos más y vivamos mejor.

Por eso, te propongo estos 7 hábitos para volver a conectar con la vida que tú puedes crear:

PRIMER HÁBITO:  Al despertar, mímate, pues un error que cometemos con las nuevas tecnologías es estar siempre conectados. Prueba a despertarte y fijarte en ti, dar el espacio mínimo de 30 minutos para desperezarte (sin notificaciones del móvil), respirar suave y profundamente, ir a la cocina y beber un vaso de agua, observar cómo te sientes, ir al baño y lavarte la cara, los ojos con agua fresquita, hacer pis, observar qué tiempo nos regala ese nuevo día…

SEGUNDO HÁBITO:  Simplifica. Seguro que necesitas tantas cosas? Limpia, ordena y tira parte de tus apegos que no te sirven y sólo ocupan espacio. Con este gesto vas a aumentar tu energía, porque ordenar nuestro exterior nos ayuda a ordenar nuestro interior.

TERCER HÁBITO: No dejes que pasen los días sin ver las flores, pasear entre árboles, sentir el cantar de los pájaros. La naturaleza nos regala vida y energía vital. También puedes tener más flores en casa y dedicarles tiempo y amor para que hagan de tu casa un hogar más bonito.

CUARTO HÁBITO:  Uno de los mejores consejos que puedo darte es que vayas siempre con tiempo suficiente, planifica y sal de tu casa con más antelación. Cuando vamos con prisas sufrimos por no llegar a tiempo, aumentando el cortisol, la hormona del estrés.

QUINTO HÁBITO:  Encuentra cada día un tiempo para tí. Qué aburrido esperar todo el año para unos días de vacaciones donde podamos hacer “lo que queramos”.  ¿De verdad compensa vivir así? Podríamos adaptar una frase conocida y decir: La vida es lo que pasa mientras esperamos las vacaciones. ¡Pues no! Regálate momentos y vívelos de forma consciente.

SEXTO HÁBITO: Agradece. Siente como tu corazón se expande por estar agradecido/a. Incluso puedes agradecer a los malos momentos o al cansancio cuando haces deporte para hacerte mejorar y aprender.

SÉPTIMO HÁBITO: Yoga y meditación: A mis 26 años, no he conocido nada más efectivo.  Liberas tensiones, respiras con atención plena, hace de tu vida un sitio mejor con un foco distinto que te aporta el Yoga, estiras tu cuerpo, aumentas tu confianza, tu autoestima, mejoras tu cuerpo, da orden a tu mente, te aporta más felicidad…

Y todo eso, para mí tiene un fin y punto en común: La Felicidad. Pues hay que hacer brillar más a este mundo con personas más sanas, conscientes y felices!