Superfoods o en castellano superalimentos se ha convertido en un término de moda en el lenguaje de la alimentación y la salud. Una simple búsqueda de la palabra en Internet revela cerca de 12 millones de resultados – predominantemente de blogs de salud y nutrición, periódicos y tiendas online de suplementos nutricionales.

Sin embargo, no existe una definición científica. Superfoods son alimentos naturales que contienen en pequeñas cantidades una alta concentración de compuestos que aportan a las células todo lo que necesitan para vivir. Se consideran una fuente extraordinaria de nutrientes esenciales como minerales, vitaminas, antioxidantes, ácido grasos.

Hay un grupo de superfoods que nos resulta más conocido como los vegetales de hoja verde, el brócoli, el aguacate, las legumbres, los frutos secos, las semillas de girasol, la quinoa, el salmón, el huevo, y el té verde, entre otros.

Sin embargo hay una categoría de superalimentos más inusuales, incluso se podrán definir como “exóticos”. A continuación explicamos algunos de ellos:

  1. Espirulina – aunque a menudo la espirulina se describe como “algas de color azul/verde”, es técnicamente un tipo de cianobacteria. A diferencia de otras bacterias, tienen clorofila y utilizan el sol como fuente de energía, tal como lo hacen las plantas y las algas.

La espirulina es una fuente potente de:

  • proteína de alta calidad: entre un 50-70% de su peso es proteína (en las carnes rojas este porcentaje es alrededor de 27);
  • 10 de los 12 aminoácidos esenciales a partir de los cuales el organismo construye su arquitectura;
  • gran cantidad de vitaminas entre cuales se pueden destacar las del grupo B (incluyendo excepcionalmente alto contenido de vitamina B12 – cuatro veces más que en el hígado crudo) y la vitamina K;
  • minerales: como el calcio, hierro, magnesio, selenio, manganeso, potasio y zinc;
  • yodo;
  • ácido gamma-linolénico: un ácido graso difícil a encontrar en cualquier otro alimento y que sirve como mediador químico para inflamaciones y reacciones inmunes.

Otras de sus propiedades de la espirulina son:

  • mantener un buen nivel de colesterol y presión arterial,
  • disminuir los síntomas de la artritis,
  • reducir los síntomas alérgicos,
  • protección contra el cáncer,
  • prevenir de enfermedades nutricionales como anemia por deficiencia de hierro, anemia perniciosa (deficiencia de vitamina B12), deficiencia de vitamina A etc.
  1. Cacao crudo. El cacao aporta:
  • antioxidantes (ayudan a prevenir el envejecimiento y el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y cáncer). Es uno de los alimentos con más antioxidantes del mundo;
  • vitaminas: B1, B2, B3, B5, B9, C, E;
  • minerales: calcio, azufre, zinc, hierro, cobre, potasio y manganeso;
  • ácidos grasos esenciales que mantienen saludable el sistema nervioso central y resultan imprescindible para la formación de determinadas hormonas;

Entre otros beneficios, el cacao ayuda a:

  • el corazón,
  • el asma,
  • la depresión,
  • los dolores musculares,
  • la retención de líquidos
  • y la diabetes.
  1. Wheatgrass o en castellano pasto de trigo – es la planta de trigo joven. Se valora principalmente:
  • su alto contenido en clorofila (el 70% del wheatgrass es clorofila), aminoácidos, encimas, vitaminas y minerales.
  • ayuda a que el organismo elimine metales tóxicos (limpia la sangre),
  • tiene propiedades anticancerígenas,
  • se considera un remedio contra el estreñimiento por lo tanto se usa para tratar obesidad.
  1. Semillas de chía – a pesar de su pequeño tamaño, las semillas de chía es uno de los alimentos más nutritivos del planeta por su contenido de fibra, proteínas, ácidos grasos Omega-3 y varios micronutrientes.

A su vez, las semillas de chía nos ayudan a:

  • bajar de peso: reduce los antojos de comida, facilita el metabolismo, ayuda en el control del hambre;
  • reducir la presión arterial;
  • controlar el azúcar en la sangre: debido a que frenan la rapidez con la cual nuestros cuerpos convierten los carbohidratos en azúcares simples.
  1. Chlorella – es una alga verde puede reconocida por su alto contenido de clorofila, la cual nos ayuda a:
  • Oxigenar y desintoxicar el organismo;
  • Fortalecer el sistema inmunológico;
  • Mejorar el sistema digestivo.

Pues al fin y al cabo, la introducción de superalimentos en nuestra dieta es una buena manera de recargarnos las pilas pero no nos libera de la “responsabilidad” de cuidar bien de nuestro cuerpo a través de la alimentación.

Dicho en otros términos, el camino de convertirnos en Superman o Superwoman requiere ir mucho más allá, proporcionando a nuestro organismo gran variedad de nutrientes en las cantidades adecuadas, reduciendo al máximo las “calorías vacías” que proceden de los alimentos que aportan mucha energía en forma de calorías, pero muy pocos nutrientes.